Una de las funciones del lenguaje consiste en permitirnos expresar la realidad tal y como es, o contar un suceso exactamente como ocurrió. En ambos casos, nos valemos del lenguaje denotativo, ese que nos permite señalar o indicar los hechos de manera objetiva y libre de interpretaciones. A continuación, profundizamos en el tema con la ayuda de varios ejemplos del lenguaje denotativo.

¿Qué es el lenguaje denotativo?

El lenguaje denotativo es aquel que se utiliza para manifestar o  dar a conocer las cosas tal y como son, ajustándose estrictamente a la realidad  conocida por los hablantes. Por lo tanto, el mensaje estará libre de interpretaciones u opiniones personales, dobles significados o ambigüedades.

El lenguaje denotativo se usa habitualmente en el ámbito informativo, académico o profesional, con la finalidad de que el mensaje sea unívoco y literal. El adjetivo denotativo se relaciona con el verbo denotar, que significa anunciar, indicar, significar. Así, con este lenguaje se denota o nombra un hecho o dato de forma directa.

Por lo tanto, en el caso de la denotación, el significado es más importante que el significante, lo que quiere decir que el énfasis recae sobre el emisor, quien debe tener claras las ideas que va a transmitir para no alterarlas con su punto de vista personal.

Características del lenguaje denotativo

  • Su principal función es transmitir información de la forma más objetiva posible y sin mezclarla con emociones, sentimientos o puntos de vista.
  • Lo más importante no es la forma cómo se dice el mensaje, sino el mensaje en sí mismo, su significado real y directo.
  • No admite interpretaciones basadas en el contexto, puesto que comunica un mensaje claro y directo.

Diferencias entre el lenguaje denotativo y el lenguaje connotativo

Lo contrario del lenguaje denotativo es el lenguaje connotativo, aquel que sirve para connotar o sugerir y que comunica un mensaje subjetivo de la realidad. Es decir, en vez de transmitir los datos tal y como son, el emisor expresa una opinión de los hechos pasando la realidad por el filtro de la subjetividad.

Las principales diferencias entre el lenguaje denotativo y el lenguaje connotativo son las siguientes:
  • La denotación intenta proporcionar información objetiva y libre de interpretaciones, mientras que la connotación interpreta la realidad para despertar emociones y sentimientos en el receptor.
  • El mensaje denotativo tiene un solo significado, mientras que el connotativo admite diversas interpretaciones.
  • En el lenguaje denotativo, el contexto carece de importancia porque el mensaje es claro y directo; en el lenguaje connotativo, el contexto es esencial para interpretar el mensaje.
  • El lenguaje denotativo es muy usado en el ámbito informativo, periodístico, académico y científico; el lenguaje connotativo se usa ampliamente en textos literarios, poéticos, etc.

17 Ejemplos de lenguaje denotativo

  1. El agua hierve a los 100º C.
  2. La reunión comienza a las 8:30 h.
  3. Me compré el vestido azul que te mostré ayer.
  4. Cerrado por remodelación.
  5. Necesito un ordenador nuevo.
  6. El accidente de tránsito dejó cinco personas heridas.
  7. Mi hermano vive en Francia.
  8. El partido de futbol terminó 2 a 0.
  9. Mi tren parte a las 13 h.
  10. Venus y Marte son los planetas más cercanos a la Tierra.
  11. El cielo está despejado.
  12. La sangre está compuesta por plaquetas, plasma, glóbulos rojos y glóbulos blancos.
  13. El año tiene 365 días.
  14. Esther compró un piano de cola.
  15. Mañana es el examen final de química.
  16. Madrid es la capital de España.
  17. Tengo sed.
La Ejemplopedia (1 de octubre de 2022) 17 Ejemplos de Lenguaje denotativo. Recuperado de: https://ejemplopedia.com/17-ejemplos-de-lenguaje-denotativo/.

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